El destino de los plebeyos

Publicado por: Francisco Navarro Benítez On 22 marzo 2013 0 comentarios

Las historias de Roma suelen protagonizarlas las elites, pero éstas constituían menos del 1% de la población. La pregunta que se plantea entonces es cómo vivía la gente corriente. 

Bajo este concepto se aglutinaba un amplio abanico de colectivos: soldados, mercaderes, artesanos, gladiadores, prostitutas, esclavos... Todos unidos por un destino común: marcados desde la cuna por su posición social. Ser plebeyo en la antigua Roma equivalía a formar parte de una gran masa con escasos derechos, frente a una elite que se perpetuaba a sí misma. Sin embargo, desde los tiempos de la república, la plebe luchó por mejorar sus condiciones. No de un modo homegéneo y solidario. Si cada etapa marcó las acciones, éstas siempre beneficiaron a los mejor situados en la carrera por la superviviencia. 

Así, algunos clásicos como El Satiricón, atribuido a Petronio, reflejan de un modo muy gráfico cómo un esclavo llegaba a convertirse en un rico liberto. Es el caso de Trimalción, cuyo ostentoso y extravagante banquete forma parte de la historia de la literatura satírica. Pero para la mayoría de los sesenta millones de habitantes invisibles del Imperio, la vida era corta y las posibilidades de cambios en su estatus resultaban mínimas. En especial para la mujer. Siempre dependía de un tutor legal, que podía ser su esposo, su suegro, su padre o cualquier otro pariente varón. Únicamente podía aspirar a emanciparse si era madre de familia numerosa, aunque perteneciera a las clases altas. En este panorama restrictivo existían, no obstante, válvulas de escape, vinculadas al ocio y la diversión. Las fiestas religiosas, el circo, el teatro y las termas podían ser disfrutados por los romanos de a pie, aunque en condiciones especiales derivadas de su rango social. Y, sin embargo, pese a ser los grandes olvidados, esos seres anónimos forjaron en buena parte la grandeza de Roma. Detrás de su gran legado está el esfuerzo silenciado de una población marcada por su origen, pero destinada a impulsar una de las grandes civilizaciones del mundo antiguo. 

Isabel Margarit. Directora de la revista Historia y Vida.

El editorial de Isabel Margarit en el número 540 de la revista Historia y Vida sirve de presentación para emplazar a seguir leyendo mas sobre el 99% restante de los que no es común hablar en la historia de Roma. Con esa intención os animo a adquirir este número de la revista, correspondiente a Marzo de 2013, en el que descubriréis un interesante material para aprender sobre la vida de la gente corriente que poblaron las calles de Roma. 

Portada del nº 540 de Historia y Vida 

En primer lugar, Historia y Vida ofrece un ameno dossier sobre los Romanos de Segunda. A su vez, podrán encontrar el informe dividido en dos reportajes. Uno de ellos, De la revuelta a la resignación, procura explicar la carrera por la supervivencia desde los propios intereses de ricos y pobres, libres y esclavos. La vida de la plebe, conforma la segunda parte del dossier en la que la periodista Ana Echeverría nos cuenta la educación que recibía un romano, cómo se ganaban el pan o la manera en que se divertían estos ciudadanos romanos. 

No obstante, aquí no termina el interés por este número de Historia y Vida, sino que la revista viene acompañada, con un precio asequible, por el libro de Robert C. Knapp, Los olvidados de Roma. Doctor en Historia Antigua, Robert Knapp muestra cómo la gente común buscaba su sustento en unos tiempos inundados de enfermedades, hambre, violencia y en los que los poderes les oprimían e ignoraban. Dedicándose a cada grupo social, los capítulos ilustran la vida más profunda del imperio romano de la época de Augusto, a principios del primer milenio, hasta la llegada al poder de Constantino tres siglos despues. Sus propias vidas: mujeres corriente, Sexo en venta: las prostitutas o Fama y muerte: los gladiadores son algunos de sus capitulos, a los que además incluye al final del tomo una bibliografía complementaria para cada uno de ellos. 

Los olvidados de Roma | Ariel

Por último, mencionar la obra de Jérôme Carcopino (1881-1970) La vida cotidiana en Roma en el apogeo del imperio. Sus páginas ofrecen una rigurosa información sobre el despertar, aseo, trabajo, comidas, matrimonio, o asistencia a espectáculos del romano medio en un magnífico imperio del que, sin embargo, aparecen síntomas de decadencia. Constituye un acercamiento a una civilización que se mantiene viva en muchos de los hábitos y costumbres de nuestros días. 

El libro de Carcopino | Temas 'de hoy. Historia


-FUENTE: Nº 540 (Marzo 2013) revista Historia y Vida | Fran Navarro | Arkhaiox

.

0 comentarios to El destino de los plebeyos

Publicar un comentario en la entrada

Con la tecnología de Blogger.